miércoles, 28 de septiembre de 2011

YO SOY

Todo empezó aquel día gris
en que dejaste de decir orgulloso "¡Yo soy!"
Y, entre avergonzado y temeroso,
bajaste la cabeza
y cambiaste tus palabras y actitudes
por un pensamiento: "Yo debería ser..."

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Alguien distinto a ti...

Con alguien que sólo sepa lo que yo sé, 
y con quien acuerde en cada detalle...
podré comunicarme fácilmente, compartir ideas y experiencias, 
pero poco y nada podré aprender en esa relación.


viernes, 16 de septiembre de 2011

Yo, el centro de mi mundo.

No te interrumpas... Date tiempo... Date lugar... Date todo...
Finalmente, tú eres, para ti, el centro del mundo en el que vives, así como yo soy el centro del mundo en el que yo vivo.
¿Vivimos en el mundo infinito de las cosas de fuera o vivimos en el limitado y también grandioso mundo de mis cosas, mi mundo? ¿Cómo no sentirme el centro de este universo en el que vivo si toda su existencia depende de la mía?
No sería bueno que te confundieras. Esto no significa creerse el centro de mundos ajenos.
Sería terrible por ejemplo que, cuando nos encontremos, yo pretendiera ser el centro de tu mundo o, peor aún, si te cediera el lugar de ser el centro del mío. ¡Ah no no no!




Cuando tú y yo nos encontremos seremos dos mundos que se encuentran.
Seremos dos universos en contacto.
Tú, un universo con centro en ti.
Yo, un universo con centro en mí.
¡Será maravilloso! No lo dudes, cuando tú y yo nos encontremos...

jueves, 15 de septiembre de 2011

Pues eso

TÚ IMPORTAS.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Palabras más, palabras menos.

- ¿Por qué te apresuras? (Miento, esto no es una pregunta.)
- No te apures... (Miento otra vez.)
- No me apures. (Esto es lo que quería decir)

El lenguaje exterior, el que suelo usar para comunicarme con los demás,
no siempre es el reflejo fiel de lo que aparentemente quiero decir.

Te digo: "¿Tienes ganas de tomar un café?", en lugar de: "Quiero tomar un café contigo. Te pido que me acompañes."

Muchas veces hacemos preguntas en lugar de afirmar un pensamiento que nos pertenece.
Éstas son nuestras frases encubridoras.
Si cada vez que hago una pregunta me ocupara de encontrar en ella la afirmación escondida, me daría cuenta de muchas afirmaciones que me callo...

A veces, yo soy yo 
y mi lenguaje es mi disfraz